Nostalgia

Ha pasado ya una semana con tres días. Me despierto en la noche, con el cálido sonido de la lluvia. Pienso en lo que representa mientras veo por la ventana cada gota que resbala. Lo que para otros es el juez y verdugo de su corta y única vida, para mí es un reconfortante refugio. Me comentaron que mi querido tío acaba de morir hoy, por un infarto. Sé que debería llorar, pero el ver cada gota resbalar por la ventana hace que olvide lo sucedido. Todos alguna vez tendremos que saldar cuentas con el tiempo y para mi tío esa deuda ya está pagada.

Ya ha pasado una semana con cinco días. La familia apura el rezo para que esto termine; sin embargo, la muerte de mi tío me provoca una profunda felicidad al darme cuenta que hay otros que sienten lo que yo siento, de saber que no se está solo en esta sala de espera que se llama vida. Me piden que olvide la lluvia, que deje de ver cada gota resbalar por la ventana. Lo que no saben es que yo soy la lluvia. He permitido tanto tiempo este fenómeno… y me tendrán que perdonar pero, desde que soy la lluvia, cosas inesperadas y bellas han hecho que este acontecimiento valga la pena.

Ha pasado una semana con siete días desde que todo inició. Parece que las personas no se dan cuenta que todos morimos cuando nos olvidan en sus recuerdos. Mi tío decía que el verdadero fin sucede cuando no trascendemos más allá de los límites del mundo terrenal. Los acontecimientos hermosos y bellos se convierten en todo lo opuesto si nadie aprecia que después de la tormenta viene el arcoiris. La lluvia ha cantado su sinfonía agridulce y sus notas son estas lágrimas divinas que resbalan por mi ventana.

Desde aquel 5 de mayo ya han transcurrido dos semanas con dos días. La lluvia ha desaparecido; ese cálido sonido se ha esfumado. Todos piden que venga el arcoiris. Sin embargo, esa ya no es más mi responsabilidad. Le pedí al eterno reloj que parara. Mi error fue pensar que la lluvia no pararía. Yo no quiero que pare, pero tiene que parar. Extrañaré ver la lluvia resbalar por esta ventana. Como había dicho, cosas bellas pasaron, pero es momento de avanzar al siguiente minuto del eterno reloj. Si se atrasa más de lo previsto cosas malas sucederán; un efecto mariposa afectará la trascendencia de los demás. La lluvia toca la última nota de esta sinfonía. Me duele, pero es necesario hacerlo. Extrañaré la calidez del sonido de las gotas que resbalaron durante dos semanas y cuatro días en mi ventana.

Imagen tomada de MagnumPhotos.com

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Acerca del autor

Emilio Hernández

Escribe como una forma de desahogo, como un medio para expresar lo que siente en su interior. Le gusta leer sobre ciencias, política e historia y escribir en su cuarto durante las noches de lluvia. Ha comenzado a experimentar con la escritura creativa y tiene interés por mejorar sus habilidades en la redacción de textos científicos.

4 comentarios

  1. Lucia hdez · junio 22

    Relata con sutileza y transporta a vivir el momento cotidiano en extraordinario, felicidades y sorprendente cualidad de un adolecente q denota extraordinarias cualidades literarias. En hora buena y q sea el inicio de la historia de un gran escritor mexicano.

  2. Andrés · junio 22

    Milo. Mi querido Millo. Gracias por ese ectraordinario pbsequio de tu clara inteligenciacy de tus brillantes sentimientos.
    Tu relato hablando de la muerte está lleno de vida. Deja ver entre líneas tus valores y tus sentimientos pragmaticos de otra forma de fespettar a la cotidiana realidad, a no perder el animismo, a darle importancia, vida y a girar en una muy propia reflecion al rededor de una gota de agua. Gracias otra vez mi querido Millo. Mi orgullo de sangre y trascendencia.

  3. Andrés · junio 22

    Hola mi querido Millo. Gracias por el obsequio de tu primera producción publicada. Es como tú: un gran obsequio de la vida. Agradable sorpresa. Me encanta como juegas con las ideas escritas. Hay un pensamiento muy hermoso y lleno de verdad que algunos se lo atribuyen a Einstein y otros a Steeve Jobs, dice: LA IMAGINACION ES MAS IMPORTANTE QUE EL CONOCIMIENTO. Para el que escribe eso es un gran tesoro y tu lo tienes. Me agrada cómo enlazas los sentimientos con lo pragmatico de los pensamientos y entretejes tu narración al rededor de una gota de agua que por instantes la conviertes en una imaginativa lágrima. Estoy encantado, por ti, porque el que escribe juega con emociones, aspiraciones y en ese hacer encuentra felicidad. Una felicitación muy cariñosa con un abrazo muy calido, como lo mereces. El abue: Andrés.

  4. Pilar Rovira · junio 22

    Me encantó léete Millo, que continúen los éxitos ,eres un joven muy brillante