Mártir

Enfrente de las únicas dos personas en los asientos de primera fila del teatro, Francisco adoptó con suma minuciosidad los ademanes del protagonista. Había estudiado por largo tiempo la vida del mártir: la forma en que alargaba las “s” al final de las palabras, su cabeza ladeada cuando hablaba y la aparición de una nueva vena visible al lado del rostro cuando enfurecía. Todos estos detalles le encantaban al director.

“Ah, precis…”, cortó la frase él, embelesado con las maravillas del actor. A su lado estaba el representante de Francisco, que saboreaba el encanto del director.

Mientras Francisco avanzaba a la parte final de la escena con cierto tremor en los labios, el productor de la obra apareció por la entrada principal y se unió al dúo en los asientos.

“Así que es él”, musitó el productor y se limitó a contemplar al hombre en el escenario. A él no le gustaba gastar una fortuna en sólo una mísera audición. “¿No habrá alguna otra manera de…?”, y enseguida el director le tapó la boca con un gesto al aire. El representante sabía que las dudas desaparecerían al finalizar el acto.

Con esa última pregunta cortada, los tres observaron cómo Francisco se apuntaba con un revólver en la sien. Él, seguro de la fidelidad al personaje, ladeó la cabeza un poquito y tiró del gatillo. Lo había ensayado por meses y, en efecto, fue el broche de oro de la audición. El arma cayó a unos centímetros del cuerpo. Los demás se mantuvieron en silencio por unos momentos. La sangre se escurrió por el escenario y llegó a los pies del productor, aún indeciso. Sopesaba las opciones que le quedaban para asegurar el éxito de la obra. Observó a su colega y suspiró, derrotado. El director creyó haber recuperado la fe en el arte. Farfulló algo ininteligible y volvió a su estado catatónico, con una sonrisa de infante.

–Es una lástima que tengamos que comprar otro Francisco para cada puesta en escena –dijo, por fin, el productor– supongo que el revólver viene incluido –inquirió con desinterés calculado.

–Naturalmente.

–Entonces, ¿procedemos con el contrato de los seis siguientes?

Número de visitas

82

Acerca del autor

Omar de Felipe Solís

Estudiante de Licenciatura en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. Participante del taller de cuento del área de Bellas Artes.

0 comentarios